La Uva

Raim Trepat

La principal inquietud de la Bodega VidBertus es la de reivindicar las variedades típicas y autóctonas de nuestra tierra, entendida ésta como la Conca de Barberá, que se inserta en la zona más amplia que podríamos considerar el área mediterránea.


De la primera localización más restringida proviene nuestra devoción por Trepat, el cual forma la base exclusiva del rosado - "T de Trepat" - y también la base fundamental de nuestro tinto joven - "Cup 3".


El Trepat es una variedad que ha acabado siendo endémica en la Conca de Barberà, donde se continuó plantando abudantment después de la filoxera, al contrario del resto de denominaciones catalanas. No ha sido demasiado apreciada hasta la época reciente, siendo antes circunscrita a la producción de rosados ​​y todavía no demasiado valorados.

Es una uva que tiende peligrosamente a la sobreproducción, lo que merma la calidad, y esta ha sido siempre la razón de su ancestral reputación. Hoy en día, sin embargo, con el cuidado que se merece, y dispuestos a la producción equilibrada, el resultado son estos vinos de personalidad diferenciada que sólo una uva único en el mundo nos puede ofrecer.
La Parellada, base de nuestro vino "Ude2", es un caso similar: una uva presente en abundancia y tradicional en la comarca, pero menospreciado en cierto modo y contemplado sólo para engrosar las estibas de las grandes casas de cava del Penedès. Con un cultivo adecuado y una supervisión constante, la parellada puede mostrar, y esa es nuestra intención, su extraordinaria sutileza y elegancia.


Como la Denominación Conca de Barberà se encuentra en el Arco Mediterráneo, qué apuesta más clara puede haber por la mediterraneidad que la que hemos hecho en Vid-Bertus por dos variedades rabiosamente mediterráneas: la Garnacha Tinta y el Monastrell, con el 'añadió que esto nos hace, al mismo tiempo, del todo originales en la comarca, ya que son dos variedades poco presentes, y también enlaza con un pasado donde sí lo habían sido, sólo en el extremo Sur-Oeste de la comarca, en los municipios de la Espluga y Vimbodí.


Por último, la última variedad que cultivamos es la Merlot, de origen atlántico, opuesto a las anteriores, pero de aclimatación más que probada en nuestras tierras. El Merlot es una base de color y estructura para algunos de nuestros vinos, pero transparente del todo y siempre a la personalidad de las variedades locales.